Sobre la necesidad de la custodia compartida y mediación familiar obligatoria en las rupturas matrimoniales

Opinión - Carlos A. Caldito

www.nosolomerida.es | Opinión | Carlos A. Caldito | Cuando uno pasa por una situación complicada, trágica, suele tener la sensación (aparte de preguntarse ¿Qué he hecho yo para merecer “esto”?) de que su circunstancia es tan excepcional, de tal magnitud que no puede calificarse de otro modo que de drama… Esto lleva a casi todos los individuos a considerar que su inmerecida e injusta coyuntura es casi imposible que pase desapercibida para los demás, en especial las personas a las que conocen y los conocen, y que siempre les han manifestado su afecto, o como poco han tenido con ellos una relación respetuosa, cordial, exenta de

hostilidad.

La gente –equivocadamente- piensa que lo inusual, y más si es “injusto”, acaba causando pena, además de sorpresa, y mueve a la compasión, y a la solidaridad, a sentirse concernido por el dolor, las tragedias, los malos momentos ajenos, del “prójimo” (próximo, el de al lado, en Latín) Y a continuación, cuando acaban concluyendo que, su caso es algo más que un caso particular (aunque siempre, hasta entonces, fueran de la opinión de que “esas cosas solo les pasa a los demás… porque algo habrán hecho para merecerlo”,  o porque no tuvieron la “inteligencia” suficiente para no estar en el lugar ni el momento inadecuados) acaban albergando la felicísima ocurrencia de que si “se mueven” acabarán logrando unir a “su causa” a más de un damnificado, o víctima de similar eventualidad, o “accidente”, y que uno solo poco puede hacer, pero “la unión hace la fuerza”, “el pueblo unido, jamás será vencido”…

Tras de todo esto está, también, la tendencia del común de los mortales a creer que lo que mueve generalmente a los profesionales de la política es el bien común, el interés general (lo cual repiten una y otra vez, de manera cínica, sarcástica, un día sí y otro también en sus vacuos discursos) y, lo creen porque necesitan creerlo, pues si no fuera así la gente se deslizaría, sin apenas posibilidad de retorno, hacia lo que los filósofos existencialistas denominaron “angustia vital”. Los ciudadanos necesitan creer que los políticos (si no todos, algunos) velan por los intereses de la gente corriente, pues si no pensaran así, se sentirían especialmente vulnerables, desprotegidos, inseguros… De ahí que la gente tienda a instalarse en una situación de servidumbre más o menos voluntaria que implica necesariamente un estado de ánimo que, se puede denominar como “la comodidad de sentirse manipulado”…

Aunque cuando ocurren situaciones de crisis, como la que en la que está inmersa  España, casi de forma inevitable surge la desesperanza, la sensación de “angustia vital” a la que antes me he referido.

Y ante esas situaciones lo normal es que uno tienda a ilusionarse y a agradecer cualquier soplo de aire fresco. Ese ha sido el caso para cientos de miles de familias españolas, para cientos de padres y madres divorciados, ante el anuncio de que Rosa Díez y su grupo parlamentario, Unión Progreso y Democracia, van a interpelar al Gobierno del Partido Popular en la próxima comparecencia prevista en el Congreso de los Diputados, para el miércoles, día 13 de junio; para que se establezca en toda España la custodia compartida como modelo preferente en los procedimientos de separación o divorcio.

La Guarda y Custodia Compartida es una de las reivindicaciones “históricas” del aún “joven” partido.

En esta ocasión, lo hará mediante una interpelación urgente al Gobierno en la sesión de control del próximo miércoles en el Congreso de los Diputados. La líder del partido, Rosa Díez, será la encargada de presentarla.

En la exposición de motivos del escrito que registró el pasado marzo, la formación magenta argumenta que en la mayoría de los casos de separaciones y divorcios «se concede la guarda y custodia de los menores a la madre», siguiendo el «modelo tradicional».

En algunas regiones se ha legislado ya para introducir el modelo de custodia compartida, UPyD  (como la mayoría de la gente sensata, y así lo demuestran los estudios de opinión y encuestas diversas, realizadas en los últimos años en España) considera que el sistema de custodia compartida «respeta mejor el principio de igualdad entre mujeres y hombres» y recuerda que en algunas Comunidades Autónomas —como Aragón, Cataluña, Navarra o Valencia— se ha legislado ya para generalizar la custodia compartida como modelo preferente.

Sin embargo, el hecho de que no exista regulación nacional provoca «desigualdades de trato en función de la Comunidad de residencia de los cónyuges».

UPyD tiene intención de refrescarle la memoria al Partido Popular, y sacará a colación que el PP presentó una moción en la anterior legislatura, que fue aprobada en el Pleno del Senado de julio de 2010, por la que el Senado «instaba al Gobierno de la Nación ha realizar las modificaciones legales necesarias» para convertir el modelo de custodia compartida en el preferente.

Posteriormente, el partido que dirige Rosa Díez, tras la interpelación en el Pleno del Congreso de los Diputados del próximo miércoles, presentará una moción que será debatida y votada por todos los grupos parlamentarios en la Sesión de Control del miércoles 20…

Pues sí, como decía en los tiempos que nos ha tocado vivir, para la enorme cantidad de gente que pasamos por situaciones de especial dramatismo (sobre todo nuestros hijos e hijas que están siendo condenados sistemáticamente a situaciones de orfandad, de manera cruel, y de forma absolutamente estúpida…) todo ello es un soplo de aire fresco, muy alentador… Pero –y ahora viene el “pero”- aunque sea de agradecer el gesto de Rosa Díez y su grupo; de poco o nada valdrá la iniciativa, si al final resulta aprobada por “sus señorías”.

Más de uno dirá: ¿Qué pretende este buen hombre metiéndose a agorero?

Pues muy sencillo, insisto: de poco o nada vale tal iniciativa. Por la sencilla razón de que quedaría absolutamente condicionada por la legislación de “igualdad y género” que promovió el Partido Socialista durante los últimos ocho años (apoyada de manera entusiasta por “todo el arco parlamentario”, no fueran a ser tildados de falócratas, machistas, cómplices de los maltratadores y demás lindezas a las que suelen recurrir los y las feminazis para descalificar a sus contrincantes)

Si la iniciativa de Unión Progreso y Democracia sale adelante, sería imprescindible derogar la denominada Ley Integral contra la “violencia de género” que, fue diseñada (al dictado del lobby feminista más extremista) para asegurar el éxito de manera anticipada, a cualquier mujer en los pleitos de divorcio, por la custodia de los hijos menores, y para la liquidación del régimen económico “de gananciales”. Aparte de darle a cualquier mujer la posibilidad de repudiar a su esposo o compañero.

La LICVG ha sido una de las pifias más grandes del Parlamento en los últimos años, ha sido la chapuza mayor que hayan parido Sus Señorías, pues ningún objetivo de los que se pretendían se ha alcanzado, por el contrario, ha ocasionado más y mayores problemas que los que supuestamente se intentaban corregir o solucionar…

Si algo se ha conseguido la “ley integral contra la violencia de género” ha sido la detención masiva, indiscriminada de cientos de miles de hombres –alrededor de MILLÓN Y MEDIO desde el día de los Santos Inocentes de 2004, que entró en vigor- hombres a los que se ha privado de sus más elementales derechos constitucionales, como el derecho a un juicio justo, con plenas garantías legales, a la igualdad ante la ley, a la presunción de inocencia,… también se ha privado a los hombres del derecho al “hábeas corpus” (sí, en España se está privando ilegalmente de libertad a miles y miles de hombres todos los días, todas las semanas, se les está deteniendo y secuestrando en los calabozos de la Guardia Civil y de la Policía, y negándoseles su derecho a asistencia de abogado…)

Si algo ha conseguido la “ley integral contra la violencia de género” ha sido que aumenten de manera exponencial las falsas denuncias por maltrato, promovidas por mujeres (generalmente asesoradas por sus abogados, servicios sociales, casas de la mujer, asociaciones “de mujeres”, etc.) para obtener ventajas procesales en los pleitos de divorcio, o simplemente por ánimo de venganza,… y para recochineo, las mujeres bien informadas saben sobradamente que gozan de completa impunidad, pues los jueces y fiscales miran para otro lado y silban cuando coinciden con una falsaria…

La perversa ley también ha conseguido que en España haya gente que considere que hay víctimas de primera y segunda categoría, dependiendo de quién sea la víctima y quién el victimario… Cuando no se afirma abiertamente y sin tapujos que las mujeres son las únicas que sufren violencia en el ámbito familiar, negando que los hijos e hijas, los ancianos… y también los hombres sufren también maltrato, con y sin resultado de muerte… Ni que decir tiene que todos los estudios sobre violencia intrafamiliar (todos sin excepción) demuestran sobradamente que la violencia no entiende de sexos, que no es “unidireccional” y que las mujeres son tan o más violentas que los varones…

Tampoco tiene desperdicio el que, se oculte de manera descarada a la opinión pública que España es uno de los países de la Unión Europea con menor índice de violencia doméstica. Estamos en el último o penúltimo lugar de la lista que tienen el dudoso honor de encabezar países tan civilizados como los países nórdicos, Alemania, Gran Bretaña, etc.

Insisto, todas las nobles y loables iniciativas como la emprendida por el partido Unión Progreso y Democracia, bienvenidas sean, pero serán papel mojado, aparte de una burla cruel, mientras no se derogue la perversa legislación antihombre, antifamilia, aprobada durante los dos mandatos del Gobierno Zapatero…

Otra cosa es retórica vacía, pura filfa…

¡Ah, se me olvidaba: la Alienación Parental también existe, pese a que los y las feminazis lo nieguen, es un fenómeno tan antiguo como la propia Humanidad, y está considerada un delito, por ser una forma cruel de maltrato a la infancia, y duramente perseguida en cualquier país civilizado, de nuestro entorno cultural!

¿Y por qué cito la Alienación Parental? Pues sencillamente porque cada día que pasa es una perversidad cada vez más frecuente en los procesos de divorcio, y en el post-divorcio, que se utiliza por parte de papás y mamás hasta conseguir que los hijos “odien” la otro progenitor y acaben diciendo que no desean ir con él o ella… Un proceso que comienza con la inculcación maliciosa de enormes perversidades, consentido por los tribunales, cuando no alentado, y en el que como poco los jueces, fiscales, y psicólogos son colaboradores necesarios

Mientras todo ello no se aborde, además de la necesaria generalización de la Mediación y Orientación Familiar –con carácter obligatorio- la Custodia Compartida es y será papel mojado…



 

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